miércoles, 24 de junio de 2015

MANUAL DE USO - ARTE CONCEPTUAL

Sólo por las innumerables chanzas que un artista conceptual ha de aguantar a diario, creo que no compensa dedicarse a esto. Levanta una enorme torre de seis metros de altura con las ñordas de perro que sus dueños no recogen; convence al director del museo de que su exposición de arte contemporáneo necesita algo así; hazte el histérico cuando los operarios trasladen la escultura hasta la sala principal y pégales bronca si desordenan los cagarros. Finalmente, retrata con el móvil las arcadas de la gente el día de la inauguración y aguanta con flema el chorreo de insultos. Nadie sabe lo que cuesta idear algo así, ni alcanza a comprender la gracia del proceso, su conjunto. Ahí se dan la mano la miseria y la grandeza del artista, que en la mayoría de casos sólo se alimenta con el reconocimiento imaginario de las generaciones venideras y los pinchos resecos que le pasan en el bar de la esquina. Incluso algunos han hecho del fracaso su mayor creación, aunque los críticos no se ponen de acuerdo en si un vagabundo sin obra puede considerarse artista. En mi opinión, si alguien describe su miseria como "Elogio de la pereza", puede afirmarse que maneja bien los conceptos. Otra cosa es que sean positivos.
El 50 por ciento de un verdadero artista conceptual es actitud, fachada. Pasa con todo. Nadie se gastará 5000 euros en una pulsera si en la misma tienda se venden bragas de ortopedia color carne. Es un hecho. Aunque eso también podría constituir arte conceptual, con lo que entraríamos en un bucle. A lo que íbamos. La postura es esencial. Alguien así debe transmitir la impresión de ir varios años por delante. Si un periodista le pregunta su opinión sobre algo, soltará una frase inconexa pero enigmática, tipo “La chorra de Quevedo era más larga que la de Pío Baroja“. Por supuesto, es imprescindible poseer rapidez mental; saber que, si tropiezas en el vertedero con un trozo de muñeca y una cabeza de rata momificada, tendrás ahí una perfecta alegoría de la factoría Disney.
Resumiendo. Personalidad e ingenio desbordantes, amplias tragaderas y un estómago a prueba de bomba, son atributos necesarios si un día quieres llegar a vender por cien mil euros una urna de metacrilato con una rodaja de chorizo en su interior.

jueves, 11 de junio de 2015

MANUAL DE USO - LA EVOLUCIÓN


El resto de animales no lo dice, pero todos piensan que el hombre es un efecto secundario de la evolución. Teniendo en cuenta que un montón de ellos termina en una lata de conservas, parece razonable y hasta moderada su opinión. Ahora bien, si se nos considera un efecto indeseable, ¿qué pasa entonces con mosquitos o bacterias (las que no curran en Danone)? Quizá el mayor problema para este planeta no sean los efectos secundarios sino los “fecundarios”, ya que algunas especies nos hemos multiplicado a base de bien. Se siente. Además, cucarachas y ratas nos superan en número, seguro, pero ¿dónde han llegado? Por supuesto, cuando alguien dice que la naturaleza es sabia está condensando toda la ignorancia del universo en una sola frase. La naturaleza es tan inteligente como una consulta popular. Lo único que necesita es dos ejemplares y un preservativo agujereado para procrear. Luego, el croupier del genoma tira la bola, sale 35, impar y con pulgar doble; ese nuevo ejemplar se adapta mejor a las consolas de Nintendo y sobrevive al resto de jugadores. El azar es tan fundamental en nuestra existencia que no se comprende un número tan bajo de loterías y casas de apuestas.
Llegados a este punto, si pudiera grabar en una piedra algunos consejos para optimizar la evolución de nuestra especie serían más o menos estos:
  • No matarás (explícitamente).
  • No chikicharás con la mujer de tu cuñado.
  • No verterás en la red de aguas toneladas de estrógenos.
  • Honrarás a tus células madre.
  • No adorarás los suplementos científicos del periódico.
  • Finalmente, no te descargarás ninguna app que te permita customizar a tus futuros hijos.
Como dice Agatha Ruíz de la Prada, "Dejemos el diseño de las cosas al azar".

miércoles, 10 de junio de 2015

MANUAL DE USO - EFECTOS SECUNDARIOS


Debemos unirnos todas las criaturas de la tierra para, unas en la jaula del laboratorio y otros en la terraza del bar, intentar erradicar la enfermedad y las arrugas de nuestra vida. Sin embargo, y a pesar del cuidado que ponen algunos laboratorios en subsanar los fallos a base de sobornos, la mayoría de remedios incorporan letra pequeña, más conocida como letrina. Ahí, junto a la composición e indicaciones, se detallan una serie de efectos adversos con un estilo propio de Stephen King. ¿Pero, de dónde sale esa lista?
Uno de los actores más importantes en el proceso que supone la investigación de un fármaco, hasta que llega a nuestro botiquín, es el voluntario que por una mísera cantidad de dinero se ofrece como conejillo de indias. De sus convulsiones han nacido fármacos milagrosos, pero también especies nuevas que, para disimular, los científicos dicen haber descubierto en una isla de Borneo; pero no, se llaman Juan Sinblanca y ahora sólo digieren la caña de bambú. Pensando en ellos, adjunto varios consejos y revelaciones para orientarles un poquito más:
  • Para empezar, cuando os pregunten el motivo de que participéis en el estudio no pongáis nada de “salvar a la raza humana” ni chorradas de esas. Buscan gente normal, así que escribid con letras bien grandes “POR LA PASTA”.
  • No forcéis las cosas si no encajáis en el target del proyecto. Conozco a alguien que se rapó al cero porque buscaban calvos para experimentar un crecepelo. Como fue el único a quien pareció funcionarle, lleva cuatro años encerrado en la planta de expedientes X.
  • No os hagáis el simpático porque los ensayos son doble ciego y nadie sabe qué te mete.
  • Haz cálculos nada más llegar. Si la prueba dura varios días, sois treinta y en el dormitorio sólo hay diez camas, alerta roja.
  • Por último, selecciona un poquito el tipo de laboratorios. Busca información en Google. Desconfía ante anuncios como “Vuscamo boluntarios prueba medicamento, buen riñónes, hígado y resto vísceras. Soltero hombre, mujer. No familia No amigos”

MANUAL DE USO - REDES SOCIALES


Aquarius lleva quince kilómetros a buen ritmo y sólo son las 10 de la mañana. Todo ha comenzado poco después del alba. Flavia Calzzone se ha despertado con el ánimo positivo y muchas ganas de hacer cosas. Con un subidón, vaya. Rápidamente ha ordenado a su esclavo repartir papelitos entre las amistades mostrando su nuevo estado. Uno por uno, los integrantes de su círculo social han ido recibiendo la notas del cada vez más sudoroso Aquarius y, para expresar su agrado, uno por uno, también, han grabado en su espalda con un hierro candente la silueta de un pulgar en alto. Tras el décimo "Ego placet", el lacayo sin sueldo ha comenzado a valorar los inconvenientes de tener una dueña tan enrollada. Por fortuna era el último. De vuelta a casa, Aquarius ha tenido tiempo para reflexionar en la paradoja del pulgar. Un primo suyo le repetía siempre, antes de que los apresaran como esclavos, que de mayor querría trabajar en un circo. El pobre terminó como gladiador de segunda en el Coliseo y cuando, tumbado en la arena tras el primer guantazo de un descomunal guerrero nubio, vio al público con el pulgar en alto pensó "Connus! Les he caído bien!", sin darse cuenta de que ese gesto tan positivo significaba lo contrario en la Roma Imperial, ya que representaba el acto de desenvainar la espada. Afortunadamente para él, en lugar del cruel emperador, aquella mañana presidía el festejo un patricio de gustos refinados a quien agradó la postura semiprono con el culo en pompa del esclavo. Esa otra espada sólo magulló su orgullo. Ahora se ganaba la vida animando Banquetes como Regina Draco.
Ha llovido mucho desde entonces, exceptuando California, y los humanos seguimos sin extraer conclusiones claras sobre cuál es la mejor forma de relacionarnos entre nosotros -con el resto de animales lo tenemos claro: a l'ast-. Ahí van unas consideraciones personales que tal vez le sirvan a alguien.
  • Si vas a colgar una foto en Instagram o Facebook desde tu nueva y flamante cocina, intenta que no se vean las etiquetas con el precio o, por lo menos, a otras parejas curioseando por Ikea.
  • "Por fin me terminé el donut!" no es el tipo de tuit que suscita interés. No esperes grandes halagos.
  • La cara de ese usuario que te sonaba tanto es la tuya. Todos queremos una foto interesante en nuestro perfil, pero a veces nos pasamos con los retoques.
  • Poner "CEO in the IceCoast", en el perfil de Linkedin, no es lo más apropiado cuando lo que haces es vender calipos por la playa. Tampoco lo es que valides aptitudes de eskater acrobática en tu abuela. También nos estamos pasando un poquito con esto.
Para finalizar, una última observación. Si no estamos seguros de la identidad que quiere agregarse a nuestro círculo, intenta extraer conclusiones de la información que ofrece. Por ejemplo, ¿invitarías a entrar en casa a un tipo que se ha puesto un avatar de Blancanieves y se hace llamar "desollaviejas"?

martes, 9 de junio de 2015

MANUAL DE USO - SPAM TELEFÓNICO


Un buen teleoperador debe ser capaz de articular doscientas palabras por minuto sin dejarse interrumpir. Debe también ser inmune a improperios y amenazas de todo tipo. Cordial pero insistente, sólo empatizará con la cuenta corriente de la víctima, nunca con su edad avanzada o la artritis que le impide estar mucho rato de pie. ¿Qué hacer ante alguien así? ¿Con qué armas cuenta un usuario que no ha sido instruido en campos de adiestramiento comercial? Desde aquí, y sin posibilidad de aplicar técnicas de programación neurolinguística, poco puede hacerse, pero ahí van unos pequeños trucos que podrían funcionar.
Ante la llamada de un comercial siempre hay que negar la propia identidad. Es decir, no somos ni fulanito de tal, ni el señor/a de la casa, ni el gerente de la empresa X; aunque si nos pilla con la guardia baja utiliza los siguientes recursos:
  • Eres un loro y sólo sabes decir “sí” y repetir lo que oyes. Aderézalo con un “loriiiiito”. Atención: estos animales nunca ríen.
  • Asegúrale que trabajas en lo mismo y ofrécele algo mejor.
  • Eres un ladrón y estás en pleno atraco.
  • Coméntale que se va a poner tu conejo, que es quien lleva estos temas.
También te será útil tener siempre a mano una bola de papel de estraza y estrujarla junto al auricular simulando interferencias.
Otra herramienta magnífica es la pistola de fogueo. Haz ver que alguien aparece de pronto y te dispara. Tranquilo, no llamará a la policia porque ahí ya no le cogen el teléfono.

lunes, 8 de junio de 2015

MANUAL DE USO - INFOLCLORE

A muchos nos hubiera encantado presenciar de cerca esa memorable escena de Blade Runner, con el androide a punto de espicharla.
-He visto cosas que tú no creerías.
-Anda, macho! -le responderíamos-. Yo sí que he visto cosas. He visto gatos tocando el piano y perros surfeando; tontolabas metiéndose petardos por el culo y agujeros negros sacando toda la materia oscura del Universo.
Así es. Nos enfrentamos diariamente a montones de estampas cada vez más elaboradas, que nos someten a un ejercicio mental constante para intentar desbrozar "espeluznante realidad" de "chorrada y bola". Somos la primera generación en conocer hasta la más mínima tontería de las que pasan alrededor del mundo, desde las lagartijas cantoras de Nuevo México hasta el número de pajas que se hace un mandril en la reserva nacional de Kenya. Cualquier plato exótico ya ha sido desvirgado por nuestro amigo cocinillas o por la vecina vegana del quinto; cualquier película de culto china está a golpe de ratón para que un gracioso la doble imitando a Chiquito. Esto es claramente el final de una época, el momento en que el acerbo cultural de la tierra ya es de todos. El Infolclore. Pero... la realidad. No hay nada como ver las cosas en persona, objetarán muchos. Se podría matizar. De entrada, dejo aquí unas consideraciones para poner un poquito de orden en el tema:
  • La única ventaja de visitar presencialmente un lugar es que evitamos el postureo del que nos lo muestra en la Red. Hay quien pone fotos de su viaje a Singapur y el 50% de las imágenes está ocupado por su cara. Aleja un poquito el palo, hombre! 
  • Cuidado dónde contrastamos las dudas. Si recibes un correo alertándote de que tu país acaba de entrar en guerra con Mónaco, y en Wikipedia lees que disponen de arsenal atómico y Carolina de Mónaco lleva a todas partes su maletín de Gucci con los códigos de ataque porque están en DEFCON 2, mira a ver la antiguedad de esa entrada. Wikipedia no es la Biblia, puede haber cosas falsas. 
  • Luego están todas esas maravillas del talento humano: obras de arte que un usuario cuelga regularmente en el muro para deleitarnos con su exquisita cultura. Lleva años en la misma onda esteta. Coméntale un día ante la enésima foto de la galería Uffizi, que ayer mismo hablaste con su antiguo profesor de historia y todavía se ríe al recordar lo de que "Miguel Angel pintó los frascos del Vaticano".

viernes, 5 de junio de 2015

MANUAL DE USO - BEST SELLER


Un best seller es un objeto literario de éxito; una lectura refrendada por muchos. Hay que recalcar la cualidad de "literario" porque, si no, la mierda también podría considerarse un best seller entre las moscas y entonces no habría para todos. Veamos unas pautas que, siglo tras siglo, se repiten en los grandes éxitos de ciertos autores, desde EL Quijote al catálogo de Ikea.
En todos ellos se desarrolla un menú que exige un orden de presentación: aperitivo, primer plato, segundo y postre. Hay algunos con tal derroche de imaginación y fantasía que impiden cerrar la boca tras su ingesta; es lo que se conoce como "biografía". Otros, en cambio, incluyen sustancias adictivas que te obligan a releerlos una y otra vez, como los manuales del lavavajillas. En cualquier caso, lo importante es no caer en el puchero de las tentaciones. Hay que mantener la personalidad; ser fieles a nuestro estilo. Tal vez no lo llegue a leer ningún ser humano, pero ¿y los monos? Estos primates evolucionan muy deprisa. Ahí tenemos un nicho importante. Por otro lado, si alzamos la vista al firmamento nos topamos con el mercado potencial más grande: El Universo. Vivimos absortos en nuestra pequeña burbuja de polución ignorando que ahí fuera no sólo está la verdad, sino trillardos de posibles clientes que sólo necesitan una tecnología "añoslucense" para venir aquí y comprarnos chuminadas y libros, sobre todo libros, que seguramente sus mascotas escribirían mil veces mejor, pero que al ser un producto típico de la zona se llevarán de buen grado.
"El español es un idioma muy rico, aunque el dinero lo tengan unos pocos"
Aspectos que caracterizan al libro de éxito:
  • Todo best seller que se precie debe incluir al menos una escena tórrida. Sin embargo, la sexualidad no debería hacernos olvidar el buen gusto. Si tienes que plasmar el acto sexual de un beso en la boca utiliza recursos literarios apropiados. El español es un idioma muy rico, aunque el dinero lo tengan unos pocos. No es necesario poner "Sus lenguas se amarranaron salivosamente durante lúbricos instantes" para que el lector perciba la pasión adolescente de ese beso. Podríamos obtener el mismo resultado con una descripción más sobria y elegante, tipo "El órgano ensalivado de James se introdujo en la dichosa boca de Helen".
  • Ya está todo escrito, así que no quieras ser original contando el drama existencial de un platelminto. Ve a lo que funciona. Traduce un novelón chino con Google y preséntalo al premio Planeta con una foto de tu culo entre las páginas. Da igual el sexo, pero el culo bonito.
  • Finalmente, y en caso de alcanzar el preciado éxito, cuando tu nombre y la novela vayan de boca en boca y de plató en plató, el editor te sorprenderá al cabo de unos meses con un cheque de treinta euros por diez libros vendidos. Esa será la ganancia y el tan temido karma, que te recordará las tropecientas series, películas y libros que en tu juventud

jueves, 4 de junio de 2015

MANUAL DE USO - EUROVISIÓN

Si alguien se molesta en revisar la hemeroteca de la Vanguardia del 16 de agosto de 2000, descubrirá la noticia de que IBM acababa de desarrollar el primer ordenador cuántico. Han pasado 15 años y nadie sabe nada, nadie ha visto nada. Sin embargo, hay pruebas documentadas de que en abril de 2001, en un laboratorio que la compañía niega tener excavado a novecientos metros bajo una cordillera uzbeka, se llevó a cabo una simulación del festival de Eurovisión.
Se trataba de una potentísima recreación virtual en la que se alternaron grandes éxitos del pop rock con temas colistas, representados estos últimos por la mayoría de ex repúblicas soviéticas. La prueba pretendía demostrar, introduciendo todas las variables posibles, que aunque Portugal fuese defendida por Michael Jackson interpretando Billy Jean, sólo la votarían España y Grecia. No sólo se cumplieron los pronósticos con el país luso, sino que el tema ganador fue una balada de Georgie Dann que el artista no ha vuelto a cantar nunca por verguenza. Esa canción la defendía la república de Kirguistán, y los científicos pudieron comprobar cómo se llevó un montón de votos de los doce mil países circundantes y de algún que otro advenedizo, reproduciendo perfectamente en esa recreación virtual el colegueo que impera en el festival. Pero aún hay más.
Sucedió algo inesperado. El ordenador era tan potente que no sólo recreó a la perfección todo el universo eurovisivo, sino que fue capaz de generar sus propios algoritmos para mostrar las tertulias y comentarios de todo tipo que acompañan a este festival. Cuál fue la sorpresa al escuchar los pedantes chascarrillos de prestigiosos críticos musicales (en su virtualidad), llamando frikis a los Rolling, Marvin Gaye, Aretha Franklin o Bruce Springsteen, que habían sido introducidos artificialmente en ese concurso para valorar la fiabilidad de las votaciones. Tras lo visto, los responsables del proyecto expusieron sus reflexiones en un breve informe:
  • En primer lugar lamentaron que el ordenador, en su omnisciencia y magnificiencia, hubiera decidido alterar el clima en esa zona para estar más fresquito.
  • La conclusión más importante fue que España no volvería a ganar jamás el festival. Era matemáticamente imposible a no ser que deslizaran el país a través de media Europa hasta llegar a las repúblicas bálticas y aprendieran ruso, aunque luego cantaran en inglés. La recomendación era la típica del cole: participa y no incordies.
  • La segunda conclusión era evidente. Hay más frikis fuera de Eurovisión que dentro.

martes, 2 de junio de 2015

MANUAL DE USO - EL FUTURO


En la última reunión internacional contra el cambio climático, mientras los principales países repetían que sí, que sí, que mañana mismo reducían las emisiones de CO2, apareció un científico con bata blanca y unos billetes sobresaliendo del bolsillo asegurando que tenía la solución. Para expresarlo escribió una fórmula  sobre un mural abstracto de incalculable valor colgado en la pared: RPG=D/t
La resolución de un problema gordo es igual a la dificultad del mismo, dividida por los años que pasen hasta intentar resolverlo
-Hemos llegado a la conclusión de que cuanto más tiempo transcurra, más posibilidades hay de que aparezca alguien con la solución adecuada -soltó, ufano-. Por tanto, los cálculos demuestran que antes de que todo pete alguien lo resolverá. 
“¿De verdad dudas que si en sólo cinco años hemos pasado de los powerpoints chorras a las fotografías de pies en Instagram, no seremos capaces de cualquier cosa en ciento cincuenta?”
Pues sí. En esto se ha convertido el futuro. Cualquier cosa es factible en esa época indeterminada que seguramente no veremos. Mayordomos sin cabeza, ranas sexuales, teléfonos con coche, países portátiles... . Cuando alguien se muestra escéptico ante este panorama sólo hay que espetarle: “¿De verdad dudas que si en sólo cinco años hemos pasado de los powerpoints chorras a las fotografías de pies en Instagram, no seremos capaces de cualquier cosa en ciento cincuenta?”. Un argumento así es irrebatible.
Por otro lado, ¿a mí que me importa si dentro de doscientos años las máquinas dominan la tierra? Mientras la ingeniería genética no sea capaz de alargarme los telómeros, el futuro será como ese club que no me acepta por vivir en un suburbio demasiado alejado.
Bioingeniero de la guarda,
dulce compañía,
estrújate el cerebro
por la noche y por el día,
o un montón de cosas
yo me perdería.